La construcción perfecta: La pirámide de Keops

La construccion perfecta La piramide de Keops

Durante los últimos cien de los cuatro mil años de su historia conocida, la gran Pirámide de Giza, una de las siete maravillas del mundo antigüo, ha despertado la atracción de miles de honrados investigadores y de una multitud de chiflados. Pero ¿qué es en realidad este edificio, o sus otros vecinos egipcios, sin contar con las curiosas pirámides escalonadas de aztecas y mayas?. ¿O sus réplicas menores que parecen producir extraños efectos a quien se somete a sus influjos?. ¿Quien levantó, y con qué medios ese monumento gigantesco y colosal?.

La Gran Pirámide de Giza fué construida hacia el 2.600 a. de C. en la IV dinastía.  Tiene por lo tanto una antigüedad de más de 4.600 años.
Sus medidas abarcan 8 campos de fútbol y de altura como un edificio de 50 pisos.

Contiene unos 2.500.000 bloques de piedra cuyo peso oscila entre 2 y 70 toneladas. Estas masas rocosas fueron talladas con insólita perfección. El error,  en todo caso, es de un cuarto de milímetro y una vez colocados ajustan con una exactitud tal que las juntas nunca presentan más de medio milímetro de holgura. Sabemos que en aquella época sólo se conocía  el cobre, y este metal no puede cortar el granito que es el material de estos bloques de piedra además de que los medios de trabajo eran la palanca y el rodillo. Ni siquiera conocían la polea.

La medida empleada para la construcción es el codo sagrado, o sea, 0,635660 metros. Si multipliicamos esta cifra por diez millones, obtenemos 6.356.600 metros, que es precisamente el valor que la ciencia actual asigna a la longitud del radio del centro de la tierra al polo. De forma que el codo sagrado de la pirámide representa la diezmillonésima parte del radio polar de la tierra, con diferencia , apenas de una centésima de milímetro.
El codo se dividía en 25 pulgadas de 25,4264 mm. y las dos diagonales de la base, sumadas entre sí, dan 25.800 pulgadas, o sea, el número de años que constituye el «Gran Año» zodiacal, el conjunto de la precisión de equinoccios, cuyas repercusiones son tan importantes en los calendarios. Este es exactamente el tiempo que tarda el punto vernal en recorrer el zodiaco.
Además, multiplicando la longitud del codo piramidal (25,4264 mm) por cien mil millones se obtiene la longitud del recorrido de La Tierra en su órbita en un día de veinticuatro horas.

El volumen de la pirámide, multiplicado por la densidad de sus piedras, da como resultado la densidad media del globo terrestre, puesto que en su construcción se empleó piedra de asperón cuya densidad media es 2,06.

El perímetro de la base tiene un valor equivalente a una fracción exacta de la circunferencia terrestre. La longitud lateral resulta ser una diezmillonésima parte de la mitad del eje terrestre.
El perímetro total de la base (232,805 m. x 4) es de 931,2 metros. Si dividimos este número por dos veces la altura de la Pirámide, que cuando se construyó era de 148,208 metros, tenemos el valor del número matemático Pi = 3,1416. ¿Sabían por lo tanto los egipcios que la tierra era redonda?.

El corredor interior de la Pirámide que asciende se dirige exactamente a la estrella polar norte actual, o sea, que dicho corredor está situado paralelamente al eje de La Tierra.

El paralelo 29° 58′ 53″ en el que se halla el centro de la Gran Pirámide, único en La Tierra, merece el calificativo de meridiano cero, ya que atraviesa la vez el máximo de tierras emergidas, y porque divide exactamente esas tierras en dos partes iguales; en efecto, hay tantas tierras emergidas al este como al oeste de dicho meridiano. Además, está situada en el centro de gravedad del continente. La gran pirámide es el pivote del mundo porque su meridiano divide los continentes en Éste y Óeste. De todos los meridianos, el de la gran pirámide es el que mejor divide la tierra habitable en dos superficies de tamaño semejante.

Originariamente, la Gran Pirámide estaba perfectamente orientada Norte-Sur, teniendo una desviación inferior al 0,06% (cualquier edificio moderno tiene más). A escala decimal la altura de la gran pirámide corresponde a la distancia de La Tierra al Sol.

Las losas que la cubren poseen superficies planas de más de tres metros cuadrados. Sus aristas de casi dos metros muestran un paralelismo entre sí con un error de cinco centésimas de milímetro, de tal forma que, al colocarse juntas la cara de una y la otra quedan en íntimo contacto. Las losetas del alicatado de los cuartos de baño actuales, están separadas no menos de un milímetro y se trata de losetas de 20 cm. de lado.
¿Cómo explicar que bloques de varias toneladas se ajusten tan íntimamente que no quepa una cuchilla de afeitar entre ellos?.
No hay en esos bloques huellas de arrastre ni puntos para enganchar grúas o cuerdas. Además colocaron las juntas de fraguado rápido que obliga a colocar el bloque al primer intento sin posibilidad de moverlo después.

El control de la angularidad en cada uno de ellos fué del segundo de error, es decir, están realizados con más precisión que una escuadra que se utiliza en la industria moderna. El tallado y pulimento de cada uno de esos bloques es una tarea comparable a la del pulido de la lente mayor del telescopio del Monte Palomar y ¡eso lo hicieron 27.000 veces!.
5′ Y 31″ de error de orientación de la Gran Pirámide sería hoy mismo una proeza geodésica. Equivale al ancho de una moneda contemplada desde un kilómetro de distancia.
En la cámara del rey el error de medida es del orden de una décima de milímetro por metro, el mismo error que hoy se acepta para los prismas ópticos.

Petrie, egiptólogo británico, había observado que la cara sur no era lisa sino que estaba constituida por dos planos que formaban entre sí un ángulo de 27′ de arco. La cara sur tenía esa concavidad con el objetivo de señalar los equinoccios y los solsticios. Al salir el sol la arista de la derecha daba sombra a la media cara izquierda de la cara sur de la pirámide. La sombra avanza con rapidez a la derecha y deja iluminada esa cara izquierda. Es un fenómeno breve que dura unos veinte segundos; después durante cuatro o cinco minutos la cara sur permanece con media cara iluminada y media cara oscura. A la puesta de sol el fenómeno se repite al revés. Esta misma concaviad la tiene en los cuatro lados.

El número matemático Fi se cumple cuando la proporción entre cualquier número con el siguiente es la misma que existe entre ese número y el anterior.
La Gran Pirámide ha incorporado el número Fi. Con un ángulo de 51º 50′, su secante es igual a Fi, o sea 1,618. Su coseno es 1 entre Fi, o sea, 0,618 y altura raíz cuadrada de Fi. Para todos los efectos resuelve la cuadratura del círculo.

La base de la pirámide es un cuadrado cuyo perímetro mide exactamente lo mismo que una circunferencia cuyo radio sea la altura de la pirámide. No sólo lograron la cuadratura del círculo, sino también la cubicatura de la esfera. El perímetro de la base indica el medio minuto sexagesimal de un grado y a escala decimal la órbita de La Tierra en tomo al Sol.

La superficie de la base a escala decimal establece la superficie de la esfera terrestre. La superficie de la esfera dictaminada por la gran pirámide a escala decimal señala la superficie de la esfera solar. El peso de La Tierra es mil billones de veces el de la Gran Pirámide. La longitud de la cámara del rey dividida entre diez nos da el valor del metro egipcio: 1,047901, doble que el codo egipcio de 0,5236 que hallara Newton, y que corresponde con la mejor medida actual del meridiano del cuadrante terrestre.

El volumen externo del sarcófago que contiene la Gran Pirámide, es exactamente el doble de su capacidad interior, lo cual es ciertamente intencionado. Lo más curioso es que su capacidad cúbica es la misma que la del Arca de la Alianza construida por Moisés.
El valor de dicho sarcófago se corresponde en proporción con los valores de las masas de La Tierra, La Luna y El Sol.

No sólo la gran Pirámide Keops es la obra más colosal que jamás haya levantado el hombre, sino también la más perfecta.